LA RAMBLA Y LA FACHADA MARÍTIMA

La Rambla es posiblemente la calle mas conocida internacionalmente
y uno de las postales mas típicas de la ciudad.
Lugar para celebraciones públicas y deportivas, la Rambla es un
bulevar arbolado que baja desde la Plaça Catalunya hasta el Puerto ofreciendo una atmósfera multicolor
con gente disfrutando de un
paseo, kioscos vendiendo flores y pájaros, estatuas vivientes,
músicos, pintores y ambiente.
Uno de sus símbolos de la Rambla es la Fuente de Canaletes. La
tradición dice que el visitante que bebe de esta fuente regresará
a Barcelona.
Deténgase un momento para visitar la iglesia de Betlem y
el Palau de la Virreina, en el que suelen presentarse exposiciones
de interés.
Una
visita al mercado de la Boqueria es recomendable para disfrutar de
un contraste increíble entre actividad y colorido, ideal para
descubrir por qué los ingredientes de la cocina mediterránea la
han convertido en merecedora de fama mundial.
Un poco mas abajo, en dirección al mar, encontramos el Plà del
la Boqueria con su pavimento decorado con un mosaico de Joan Miró.
A continuación encontraremos el Gran Teatre del Liceu (la Ópera),
recientemente reconstruido tras el incendio de 1994.
Hacia la derecha, en la calle Nou de la Rambla encontraremos el
Palau Güell, un hermoso palacio de obligada visita donde podremos
apreciar toda la capacidad creativa de Antoni Gaudí.
Cruzando la Rambla se encuentra la Plaça Reial, una interesante
plaza porticada, ideal para relajarse y disfrutar en algún café o
restaurante cercano.

La Rambla acaba en el puerto, dominado por el monumento a
Colón, construido en 1888 y accesible al publico.
Una de las mayores transformaciones de la Barcelona
contemporánea es la fachada marítima y el Port Vell.
En menos de
diez años, Barcelona, que vivía de espaldas al mar, ha descubierto
nuevas áreas, transformando los antiguos muelles y viejos
almacenes en zonas de paseo muy populares, llenos de restaurantes
en los que merece la pena detenerse a comer en una soleada terraza
con vistas al puerto.
Una de las nuevas zonas de ocio creadas a partir de las
Olimpiadas del 92 y conectada al paseo Colón por una pasarela, es
el complejo del Maremagnum, donde se ubican el Aquarium, el IMAX,
cines, restaurantes de todo tipo y ocio nocturno.
Muy cerca se encuentran las Drassanes (Astilleros). Su
construcción comenzó durante el reinado de Pedro el Grande, co nvirtiéndose
en el área de construcción de naves más grande del medioevo, en la
que podían construirse hasta 30 barcos simultáneamente.
En la actualidad, este complejo alberga el Museo Marítimo, de
gran interés.
CIUTAT VELLA Y EL BARRIO GÓTICO

Es el corazón de dos mil años de historia, con estrechas calles
y rincones escondidos, es de visita obligada para comprender el
pasado y presente de Barcelona.
Un buen lugar para empezar es la Catedral, iniciada en el siglo
XIII. Su construcción prosiguió intermitentemente durante los
siguientes seiscientos años.
Merece la pena visitar este templo con
múltiples capillas así como su claustro, uno de los rincones más
bonitos de Barcelona.
Cerca
de la Catedral encontramos varios edificios góticos como las casas L´Ardiaca y Degà .
La Casa L´Ardiaca, en
la que destacamos su patio y un buzón añadido posteriormente
diseñado por Doménech i Montaner, uno de los arquitectos más
notables del Modernismo y contemporáneo de Gaudí.
La Plaça del Rei es una de las áreas más nobles de la Barcelona
antigua, en el se encuentra el museo de historia de la ciudad. Su
subsuelo alberga restos romanos pertenecientes a la época del
Emperador Augusto. Asimismo visitar el Saló del Tinell, la Capella de Santa Águeda,
el Palau de Lloctinent y el Mirador del Rei Martí, que ofrece una
panorámica excelente del barrio Gótico.

En la Plaça Sant Jaume se encuentran l´Ajuntament (Ayuntamiento) y
el Palau de la Generalitat. Las estrechas calles alrededor de esta
plaza resultan ideales para pasear.
No
lejos, cruzando la Vía Laietana, se localiza el barrio de la
Ribera destacándose la calle Montcada y especialmente el Museo
Picasso.
Durante los siglos XIII al XVIII, ésta era el área residencial
de las familias prosperas de mercaderes y armadores.

Al final de la calle Montcada encontraremos el hermoso templo
de Santa Maria del Mar, ejemplo de pureza arquitectura gótica.
En la parte alta de la Vía Laietana encontraremos otra obra
emblemática del modernismo catalán de Doménech i Montaner, el
Palau del la Música Catalana, una combinación perfecta de
ladrillo, vidrio multicolor, cerámica, detalladas figuras y bella
ornamentación.

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